Por fin unas de masa más delgada y harto queso.
Posts
Fue en Venecia. Caminábamos por una de sus tantas calles estrechas, cuando vi que en una barra-cafetería pintaban vasos tamaño expreso con pasta de avellana.
En días feos, me dan ganas de comer algo más contundente y calientito. Fui por unas de pino y terminé comiendo carne.